En 2021, un rover de tecnología avanzada aterrizará en Marte y empezará a explorar este extraño planeta. Hasta ahora, este vehículo robotizado se había denominado ExoMars, pero había que encontrar un nombre mejor. La agencia espacial británica convocó un concurso para cambiar la denominación del rover y en poco tiempo recibió 36.000 ideas sugeridas por personas de todos los Estados miembros de la ESA. Y ya han anunciado el nombre ganador: Rosalind Franklin.
Si suena a nombre de persona y no de robot, ¡es porque lo es! Rosalind Franklin fue una científica británica licenciada en química y experta en cristalografía de rayos X (técnica que utiliza la luz para estudiar la estructura de materiales pequeños que no podemos examinar a simple vista). Nos ayudó a saber que el ADN (moléculas que contienen todas las instrucciones que necesitan los seres vivos para crecer, reproducirse y realizar sus funciones) tiene forma de doble hélice. La ESA mantiene la tradición de poner a sus misiones el nombre de grandes científicos como, por ejemplo, Newton, Planck y Euclides.

El director general de la ESA es Jan Woerner. Según sus palabras: “Este nombre nos recuerda que la exploración está en los genes del ser humano. La ciencia está en nuestro ADN y en todo lo que hacemos en la ESA. El rover Rosalind capta este espíritu y nos traslada a la vanguardia de la exploración espacial”.
El nombre está bien elegido porque el rover Rosalind Franklin buscará en Marte los elementos que originan la vida. Es el primer robot de su clase que puede desplazarse por la superficie del planeta y, además, taladrarla hasta una profundidad de dos metros para estudiar muestras. Estos es muy interesante porque en Marte hubo agua líquida hace mucho tiempo, pero ahora su superficie está seca y muy expuesta a los daños de la radiación solar. Si en Marte existieron formas simples de vida microbiana en el pasado (o incluso ahora), los científicos creen que lo más probable es que se encuentren enterradas en el subsuelo, donde aún puede haber algo de humedad y las rocas de la superficie las protegen de la radiación solar.

Esta misión a Marte es muy compleja, por eso la ESA ha trabajado con la agencia espacial rusa, Roscosmos, para llevarla a cabo. Gracias a esta colaboración, la misión ExoMars ya ha puesto una nave en la órbita de Marte. La nave, llamada Trace Gas Orbiter (detector orbital de gases), enviará a la Tierra los datos que reciba del rover Rosalind Franklin cuando este comience su exploración.
Imagina que pudieras poner nombre a un robot de exploración avanzado. ¿Cómo lo llamarías y cuál sería su misión?
Dato curioso: ¡El astronauta de la ESA Tim Peake estuvo presente cuando se anunció el nombre y conoció a los ganadores del concurso que lo eligieron!