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Un radar espacial permite descubrir ríos en la Antártida

The Dry Valleys in coastal East Antarctica
Los valles secos de la zona costera de la Antártida Oriental
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Los científicos ya conocían la existencia de grandes lagos bajo las heladas llanuras de la Antártida. Sin embargo, siempre se había presupuesto que los lagos estaban aislados. Ahora un satélite de radar europeo conocido como ERS-2 ha mostrado que existen ríos debajo del hielo que pueden transferir grandes volúmenes de agua de un lago a otro.

El descubrimiento se debe al estudio de científicos británicos que decidieron analizar los cambios de altura que experimentan las capas de hielo. Las mediciones de enorme precisión de la elevación de la superficie revelaron que el hielo existente sobre uno de los lagos se ha hundido unos tres metros. A 290 Km de distancia, sobre dos diferentes lagos subglaciales, el hielo aparece abultado.

Estos cambios en la elevación del hielo se pueden explicar si un río tan grande como el Támesis fluyera debajo de la placa de hielo de 4 km de grosor. A lo largo de un periodo de 16 meses, cerca de 1,8 kilómetros cúbicos de agua fluyeron por el túnel excavado en el hielo.

“Estos nuevos datos demuestran que, de vez en cuando, los lagos subglaciales expulsan agua como cuando se expulsa el tapón de una botella de vino espumoso, liberando flujos que recorren grandes distancias,” comentó el Profesor Duncan Wingham (University College, Londres).

“La gran preocupación ha sido que cualquier intento de perforación hasta los lagos provocaría la introducción de nuevo microbios,” continuó el Profesor Wingham. “Nuestros datos indican que la contaminación no se limitaría a un lago, ya que con el tiempo se extendería a toda la red de ríos.

“Siempre hemos pensado en estos lagos como laboratorios biológicos aislados. Ahora debemos verlos de un modo muy diferente”.