Si se trata de animación y actividad incesante, el mejor lugar son las ciudades. Sin embargo, el verano urbano no suele ser muy agradable. Las olas de calor son bastante habituales en el sur de Europa y hay ciudades, como Atenas, conocidas por su calor abrasador. La capital griega padece especialmente las elevadas temperaturas veraniegas debido a la densidad de sus edificaciones, sus calles estrechas, los escasos espacios verdes y la contaminación atmosférica.

Aunque se ha reducido considerablemente el número de días en el que termómetro supera los 38 ºC, las temperaturas siguen siendo elevadas incluso de noche. Por esas razones, Atenas es lo que se denomina una isla de calor urbana. La densa edificación urbana actúa como un gigantesco acumulador de calor, que lo absorbe durante el día y lo libera por la noche. Como consecuencia, la temperatura nocturna en la ciudad puede ser hasta 10 ºC más elevada que en el campo circundante.

Un grupo de expertos griegos y españoles, con el fin de conocer mejor las características de la isla térmica ateniense, ha creado un mapa detallado de las temperaturas urbanas. La campaña patrocinada por la ESA, que se denomina Thermopolis 2009, requirió mediciones a nivel del suelo en distintos puntos de la capital griega y de los alrededores. Al mismo tiempo, aeronaves equipadas con instrumentos sensibles sobrevolaron la zona, y satélites como el ERS y el Envisat de la ESA observaron la ciudad desde el espacio.
Dichos datos permitirán identificar mejor las zonas urbanas más susceptibles de sufrir calores extremos. Al situar ambulancias en las proximidades, se acortará el tiempo de desplazamiento a los hospitales, lo que permitirá aliviar el sufrimiento y salvar vidas humanas. Los nuevos mapas también contribuirán a la reducción de los efectos de las olas de calor con la mejora de la futura planificación urbana.