Imagina un planeta con dos sumideros, uno en el norte y otro en el sur. Cada sumidero muestra un remolino de gases atmosféricos que gira a gran velocidad al precipitarse hacia la superficie. Al parecer, es lo que está sucediendo en el planeta hermano de la Tierra, Venus, según la sonda Venus Express de la ESA.
El explorador robótico europeo está en órbita alrededor del segundo planeta más cercano al Sol desde el 11 de abril de 2006. Algunas de sus primeras observaciones revelaron un fenómeno oscuro y huracanado (conocido como vórtice) sobre el polo sur. Ya se había detectado una estructura nubosa similar sobre el polo norte.

Desde entonces Venus Express ha observado el polo sur de Venus de forma constante, y el centro del “remolino” se ha mostrado sorprendentemente variable. El 26 de febrero de 2007 tenía la forma de un reloj de arena. 24 horas antes, era casi circular. En otros momentos, presentaba un aspecto ovalado. Sin duda, se trata de un fenómeno que cambia de forma con rapidez.
¿Por qué se produce un vórtice de 2.000 km de ancho? La Venus Express ha comprobado que su centro es más cálido que el entorno. Al igual que sucede en el ojo de un huracán, la zona más caliente señala el punto en que los gases atmosféricos se desplazan hacia abajo, creando una depresión en la parta alta de las nubes.
“Ese vórtice enorme parece lo que uno ve en la bañera al quitar el tapón”, explica Giuseppe Piccioni, científico de Venus Express.
Los científicos creen que el Sol calienta la atmósfera de dióxido de carbono en el ecuador. El gas se eleva y después se desplaza hacia los polos. Se hunde en las regiones polares, formando el “sumidero” atmosférico.