Europa ha llegado a la Luna, y la nave espacial SMART-1 de la ESA está empezando a enviar imágenes espectaculares del vecino de la Tierra.
La SMART-1 entró en la órbita lunar el 15 de noviembre de 2004. Desde entonces la nave gira en espiral acercándose lentamente a la superficie, impulsada por su revolucionario motor iónico.
El 29 de diciembre, la cámara AMIE empezó a captar imágenes de prueba a una distancia de 1.000 a 5.000 km del abrupto paisaje lunar.
En la primera vista panorámica se aprecian mayormente antiguos cráteres. Los lechos de algunos cráteres profundos aparecen ocultos por las sombras.

En otra imagen más precisa, se observa una zona de cráteres de distintos tamaños formados por impactos. El mayor de ellos, denominado Brianchon, tiene un diámetro de unos 135 km. En las proximidades se encuentra otro cráter de grandes dimensiones, llamado Pascal. Uno y otro han recibido el nombre de prestigiosos matemáticos franceses.

Algunas de las imágenes se han combinado en forma de mosaico. En uno de esos mosaicos, captado a lo largo de una órbita, se observa una franja en diagonal que cruza el hemisferio norte.

Al ampliar una sección de la franja, se aprecia la presencia del Pitágoras, un cráter complejo, de 140 km de ancho, creado por el impacto de un asteroide hace miles de millones de años. Debe su nombre a otro sabio matemático, esta vez de la antigua Grecia.
La nave SMART seguirá enviando imágenes de la luna hasta el 9 de febrero. En esa fecha se volverá a poner en marcha el motor iónico, y en el transcurso de las tres semanas siguientes la órbita oblonga de la nave se aproximará a una distancia de 300 a 3.000 km de la superficie.
A partir del 28 de febrero se espera obtener resultados aún más impresionantes, cuando la SMART-1 inicie su misión principal, que es estudiar y cartografiar la superficie lunar.