ESA ha dado el visto bueno final a Euclid, una nueva y apasionante misión que explorará el lado oscuro del universo. El lanzamiento del satélite está previsto para 2020.
Euclid recibe su nombre del famoso matemático griego Euclides, a quien se suele llamar el “padre de la geometría”, y que vivió en torno al 300 a.C. Su misión será buscar pruebas de las invisibles energía y materia oscuras, que se calcula representa más del 95% de la materia que constituye el universo.
La materia oscura es invisible, no emite ni absorbe ningún tipo de luz, por lo que solo puede detectarse por la influencia de su fuerza de gravedad en las galaxias y cúmulos de galaxias. Aún más misteriosa es la energía oscura, de la que se cree que genera una especie de fuerza de “antigravedad” que hace que las galaxias se separen cada vez a mayor velocidad.
Euclid llevará a bordo un telescopio de 1,2 m de diámetro y dos instrumentos científicos. Describirá su órbita a 1,5 millones de km de la Tierra y trazará la distribución tridimensional de hasta 2.000 millones de galaxias, esparcidas por más de un tercio de la totalidad del cielo. Observará objetos de hasta 10.000 millones de años de luz de distancia y mirará hacia atrás en el tiempo para descubrir de qué modo el universo se ha expandido y modificado en las últimas tres cuartas partes de su historia.
Mediante el uso de Euclid para estudiar la manera en que la materia y la energía oscuras afectan al movimiento y la distribución de las galaxias y cúmulos de galaxias, los científicos esperan entender mejor los secretos más oscuros del universo.