A Marte se le suele llamar el ‘Planeta Rojo’ porque se ve en el cielo como una estrella de color rojo anaranjado. Ese color llevó a los antiguos griegos y romanos a bautizarlo con el nombre de su dios de la guerra. Hoy en día, gracias a las naves espaciales que lo han visitado, sabemos que el aspecto del planeta se debe al óxido presente en las rocas marcianas.
Marte es el cuarto planeta desde el Sol. Orbita alrededor del Sol a una distancia media de 228 millones de kilómetros, la mitad de la distancia a la que se encuentra la Tierra, por lo que a los visitantes humanos les resultaría muy frío. Aunque los veranos cerca del ecuador pueden ser bastante cálidos, la temperatura media es de 63 grados Celsius bajo cero, similar a la de los inviernos en la Antártida. Las noches también son gélidas.
Los primeros humanos en Marte tendrán que enfrentarse a otros problemas. El aire es 100 veces menos denso que en la Tierra y, en su mayor parte, está formado por dióxido de carbono. Los exploradores humanos tendrán que usar máscaras de oxígeno y trajes especiales cada vez que salgan de sus casas selladas.
Las violentas tormentas marcianas pueden levantar nubes de polvo y algunas veces estas nubes se desplazan velozmente por todo el planeta, ocultando la superficie.