Hace millones de años, la Luna estaba mucho más cercana y se veía con un tamaño bastante más grande en el cielo. También giraba mucho más deprisa. Poco a poco fue perdiendo velocidad y hoy la Luna completa una vuelta cada 27 días, el mismo tiempo que tarda en viajar una vez alrededor de la Tierra. Esto significa que siempre vemos la misma cara de la Luna; la cara más lejana permanece siempre oculta a nuestra vista.
La Luna no tiene luz propia. Brilla al reflejar la luz del Sol. Al igual que la Tierra, la mitad de la Luna está iluminada por el Sol y la otra mitad está en la oscuridad (la noche). A veces vemos toda la cara diurna; a esto se le conoce como ‘luna llena’.
A veces solo vemos una delgada franja curva de luz, llamada ‘media luna’. Otras veces no podemos ver la Luna en absoluto, porque estamos mirando su cara oculta. Esto es lo que se conoce como ‘luna nueva’.
Desde tiempos inmemoriales, la gente ha observado cómo la Luna parece cambiar de forma, pasando de una delgada media luna a la luna llena y viceversa. Estas ‘fases’ se deben a que la Luna da una vuelta alrededor de la Tierra cada 29 días y medio. Este ‘mes’ se ha utilizado para medir el tiempo en todo el mundo desde hace miles de años.