Como ya sabes, un coche tiende a reducir la velocidad cuando sube una montaña y a acelerar cuando baja una cuesta. Se podría decir que el coche recibe una ‘ayuda de la gravedad’, ya que la gravedad de la Tierra le ayuda a reducir la velocidad o a acelerar. Del mismo modo, una nave espacial puede desplazarse sin esfuerzo, sin necesidad de consumir combustible.
Las maniobras de asistencia gravitatoria se producen cuando una nave espacial pasa cerca de un planeta o de una luna grande. Esto permite que la gravedad del planeta ejerza una fuerza sobre la nave espacial y modifique su órbita.
A veces la nave espacial acelera, otras veces reduce la velocidad, dependiendo de si pasa por detrás o por delante del planeta. La maniobra de asistencia gravitatoria también cambia la dirección en la que viaja la nave espacial.
Una de las asistencias gravitatorias más impresionantes se utilizó en la misión Ulysses de la ESA. Al pasar por encima del polo norte de Júpiter, la sonda Ulysses fue lanzada a una órbita que la llevó a sobrevolar los polos del Sol.
En la misión Cassini-Huygens se utilizaron cuatro asistencias gravitacionales (una con la Tierra, dos con Venus y una con Júpiter) en su viaje hacia Saturno.
La gravedad también desempeñó un papel importante en la misión SMART-1 de la ESA. Después de describir una trayectoria en espiral alrededor de la Tierra alejándose gradualmente de ella durante 14 meses, esa sonda espacial comenzó a ser arrastrada por la fuerza de atracción lunar. Así, en noviembre de 2004, la SMART-1 fue capturada por la gravedad de la Luna y entró en órbita alrededor de ella.