En marzo de 1986, la sonda Giotto de la ESA se acercó hasta situarse a menos de 600 km del núcleo del cometa Halley. Envió las primeras imágenes en primer plano del corazón helado de un cometa. Ahora, otra nave espacial de la ESA, llamada Rosetta, se dirige hacia un cometa. Rosetta es la misión espacial más compleja que Europa haya llevado a cabo jamás.
El vehículo, de tres toneladas, transporta once experimentos y un explorador que contiene otros nueve experimentos. Obtiene su energía de dos enormes paneles solares, cada uno de 14 metros de largo.
Lanzado el 2 de marzo de 2004, el Rosetta tardará diez años en alcanzar al cometa Churyumov-Gerasimenko. Su complicada trayectoria incluye tres pasadas por la Tierra y una por Marte. Rosetta también entra y sale del principal cinturón de asteroides que se encuentra entre Marte y Júpiter. Esto permite captar imágenes cercanas de los dos asteroides, Steins y Lutetia.
Al aproximarse al cometa, Rosetta disminuirá su velocidad y cambiará de trayectoria para entrar en órbita a sólo unos kilómetros sobre el núcleo sólido.
Una vez que se haya cartografiado el cometa, Rosetta liberará su módulo de aterrizaje (llamado Philae). Este se anclará al núcleo y enviará las primeras imágenes desde la superficie de un cometa.

Desde allí arriba, la sonda seguirá al cometa mientras este se adentra a gran velocidad hacia el Sistema Solar interior. Durante esta persecución de 18 meses, el hielo del cometa se convertirá en gas, lanzando chorros de material al espacio. Rosetta nos mostrará por primera vez los espectaculares cambios que se producen cuando este «iceberg espacial» es calentado por el Sol.