Las nuevas imágenes de la sonda Mars Express muestran una cordillera que no habíamos visto hasta ahora. Las montañas se encuentran en una zona en la que los sondeos con radar revelan que bajo la superficie se esconden grandes cantidades de hielo de agua, lo que podría constituir una importante fuente de agua para los futuros astronautas.
La cordillera se llama Montes Phlegra y se extiende desde el noreste de la zona volcánica hasta las tierras bajas del norte. Seguramente las montañas no sean de origen volcánico, sino que procedan de la presión producida por antiguas fuerzas tectónicas que provocaron la compresión de diferentes áreas de la corteza.
Las nuevas imágenes captadas por la cámara de alta resolución de la sonda Mars Express de la ESA nos permiten ver las montañas con mucho más detalle que antes y nos muestran que casi todas ellas están rodeadas de ‘faldas de escombros lobuladas’, es decir, escombros rocosos con forma curva que se encuentran al pie de acantilados como estos.
Estudios anteriores permiten deducir que estas rocas podrían haber caído de las laderas de las montañas con el tiempo y se acumularon de la misma manera que las rocas depositadas por los glaciares en la Tierra. Esto ha hecho pensar a los científicos que podría haber glaciares ocultos bajo la superficie del planeta rojo.
Otra prueba de una glaciación reciente puede verse en el interior de los cráteres abiertos por impactos de meteoritos. Los científicos creen que las crestas se formaron cuando esos cráteres se llenaron de nieve. Con el tiempo, la nieve se compactó y se formaron glaciares que esculpieron el fondo de los cráteres.
Todas estos indicios llevan a pensar que podría haber grandes reservas de agua helada justo debajo de los Montes Phlegra. Si resulta ser cierto, estos campos de hielo podrían ser una importante fuente de abastecimiento agua para los astronautas que viajen a Marte en el futuro.