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Estudios meteorológicos desde el espacio

Weather studies from space
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¿Deseas saber si lloverá el día de tu comida campestre o si tendrás un día soleado para tu excursión? Ahora es fácil averiguarlo observando las imágenes satelitales en la televisión o en Internet.

En cambio, hace apenas algunas décadas, los pronósticos del tiempo se hacían mucho más a la buena de Dios. Uno de los problemas era que sólo había estaciones meteorológicas en pocos lugares y por esa razón las condiciones climáticas eran casi un misterio en cualquier otra parte del mundo.

Hoy en día, los satélites cubren la totalidad de la Tierra. Se puede ver la formación y los cambios de cada sistema de nubes y tormentas.

El primer satélite meteorológico, el TIROS (Satélite de Observación por Televisión e Infrarrojos), se lanzó el 1 de abril de 1960. Llevaba a bordo dos cámaras de televisión que transmitían imágenes granuladas a la superficie.

Los satélites meteorológicos actuales son más grandes y mucho más avanzados. Proporcionan a los meteorólogos imágenes extremadamente detalladas y otra información útil sobre la atmósfera y los océanos, lo que les ayuda a afinar sus previsiones. Algunos satélites meteorológicos se mantienen siempre sobre la misma parte de la superficie terrestre. Se encuentran en órbitas geoestacionarias, a 36 000 km sobre el ecuador.

Otros orbitan sobre o cerca de los polos Norte y Sur. Esos satélites orbitan mucho más cerca de la superficie (algunos a apenas 800 km) y suministran imágenes sumamente detalladas y en primer plano de los sistemas climáticos.