La sonda espacial Cassini ha concluido la misión de investigación de Saturno y sus lunas. El explorador robótico se zambulló en la atmósfera de Saturno, destruyendo la sonda y dándole un impresionante final.
La sonda Cassini exploró Saturno y sus lunas durante 13 años. Sin embargo, se le estaba agotando el combustible, lo que significaba que los científicos de la misión no podrían controlarla por mucho más tiempo. Si se hubiera dejado que la Cassini se precipitara por el espacio, podría haberse estrellado contra una de las lunas de Saturno, como la helada Encélado. Esto sería una mala noticia, ya que es posible que algunos microbios resistentes procedentes de la Tierra se hubieran subido a bordo de la Cassini y pudieran quedar depositados en la luna. Cuando los científicos del futuro exploren estas lunas en busca de signos de vida, ¡sería muy confuso encontrar allí microbios de la Tierra!

Una vez tomada la decisión de acabar la misión de Cassini con su destrucción, los científicos pensaron que podrían asumir otros riesgos con el explorador robótico. Cassini había pasado los cinco últimos meses desplazándose entre Saturno y sus anillos, realizando maniobras peligrosas para captar fotografías y recopilar datos. Las estaciones terrestres de la ESA supervisaron atentamente esas órbitas finales.
La sonda Cassini penetró en la atmósfera de Saturno en torno a un minuto antes de que se perdiera su señal. La nave espacial siguió enviando datos a la Tierra durante tanto tiempo como fue posible, transmitiendo fotografías y midiendo campos magnéticos y temperaturas, y estudiando la composición de la atmósfera que la rodeaba. Los científicos dedicarán mucho tiempo al estudio de esos datos.

A lo largo de su vida útil, la sonda Cassini ha permitido realizar multitud de descubrimientos. Al poco tiempo de llegar a Saturno, lanzó una sonda más pequeña, diseñada por la ESA y llamada Huygens, hacia Titán, una luna del planeta. La Huygens se posó en Titán y descubrió que, en gran medida, era como la Tierra hace mucho tiempo, antes de que se desarrollara la vida en ella.
A continuación, la sonda Cassini visitó otras lunas de Saturno, como Jápeto, que presenta una gran cordillera ecuatorial; Hiperión, que tiene el aspecto de una gigantesca esponja de mar, y Mimas, con un cráter enorme que le otorga un aspecto muy semejante al de la Estrella de la Muerte de Star Wars.

Quizás los descubrimientos más emocionantes se hicieron sobre la luna Encélado. La sonda Cassini detectó agua helada que salía a borbotones de las grietas de la superficie, lo que sugiere que existe un océano subterráneo oculto. Los científicos han estudiado esta agua y creen que el océano podría contener los compuestos químicos y la energía necesarios para formas de vida simples. Una futura misión podría confirmarlo con certeza. Los responsables de la misión ya están preparando la próxima generación de exploradores robóticos. La ESA se está preparando para lanzar el Jupiter Icy Moons Orbiter (¡o JUICE, para abreviar!) en el año 2022. Explorará tres de las lunas de Júpiter: Europa, Ganímedes y Calisto.
¿A cuál de los planetas o lunas del Sistema Solar te gustaría enviar una sonda espacial? ¿Qué crees que encontraría? ¿Podría tener tanto éxito como la misión Cassini?
Dato curioso: ¡Cuando la sonda Cassini acabó destruyéndose, se encontraba a 1.400 millones de km de la Tierra!