Más de 50 años después del inicio de la Era Espacial, sólo dos países han realizado alunizajes controlados, EE.UU. y Rusia. Esto cambiará pronto, ya que Europa y otras potencias espaciales se preparan para incorporarse a ese club tan exclusivo.
La ESA trabaja en el desarrollo de la primera misión que visitará las espectaculares zonas montañosas que rodean el polo sur de la Luna. Está previsto crear una nave espacial que podrá posarse con precisión absoluta en un terreno sembrado de montañas y cráteres. Para llegar a la superficie de manera segura, el satélite deberá ser capaz de descender desde la órbita lunar a un pico montañoso o a la cima de un cráter. También deberá maniobrar para sortear las grandes rocas y las pendientes pronunciadas antes de posarse suavemente en el polvo lunar.

La Luna es el principal objetivo de las misiones tripuladas previstas en la “Estrategia de Exploración Global” por 14 agencias espaciales de todo el mundo. Los polos lunares se consideran la clave de la futura exploración humana de la Luna. Algunos puntos situados en la cima de los cráteres reciben luz solar de forma casi continua, lo que permite generar electricidad. El hielo del fondo de cráteres cercanos y situados en la sombra se puede utilizar para la producción de oxígeno y agua.
A contract for in-depth design studies was signed by ESA and EADS-Astrium of Germany on 16 September 2010. Over the next 18 months, some of the key technologies for the lunar lander will be developed and tested for the first time. If all goes according to plan, Europe’s pathfinder will arrive safely at the Moon’s south pole in 2018.