El lunes pasado, seis horas después de un fulgurante despegue, una nave espacial atracaba sin novedades en la Estación Espacial Internacional y tres nuevos tripulantes cruzaban por primera vez la escotilla de su nuevo hogar.
Eran los astronautas Samantha Cristoforetti, Anton Shkaplerov y Terry Virts, que pasarán los próximos cinco meses en la estación realizando experimentos en condiciones de gravedad cero.
Desde que se retiró la flota de transbordadores espaciales hace tres años, el único vehículo que se emplea para trasladar a los astronautas entre la Tierra y la estación espacial es la nave rusa Soyuz. Como siempre que se utiliza esta nave, el lanzamiento tuvo lugar en la lejana base de Kazajistán, en Asia Central.
Los astronautas llegaron a su destino seis horas después del despegue, que es más o menos el tiempo que se tarda en conducir de París a Ámsterdam.

Los nuevos tripulantes fueron recibidos a bordo por los actuales habitantes de la estación, Elena Serova, Barry Wilmore y Alexander Samokutyaev.
Samantha y sus compañeros permanecerán en su nueva residencia hasta mayo del próximo año y el resto de los tripulantes regresarán a la Tierra a principios de marzo.
Puedes seguir la misión ‘Futura’ de Samantha en su blog, en outpost42.esa.int.
Dato curioso: Las naves espaciales Soyuz llevan casi 50 años surcando el espacio. ¡El primer vuelo de una Soyuz se lanzó allá por noviembre de 1966!