Quizá algún día los astronautas vuelvan a la Luna, y no solo para una estancia breve, ¡sino para vivir y trabajar allí durante meses o incluso años! Este es el sueño de muchos científicos de agencias espaciales como la ESA. Para hacer realidad este sueño, hay que superar muchos retos. Uno de ellos es: ¿con qué se podría construir una base lunar?
Podríamos llevar metal o ladrillos desde la Tierra, pero transportar equipos a la Luna desde nuestro planeta es muy caro. Sería mejor si pudiéramos construir la base con recursos que ya existiesen allí.
La superficie de la Luna está cubierta de un polvo gris y áspero. Este polvo se encuentra en todas partes, así que tiene lógica experimentar para tratar de convertirlo en ladrillos y otros materiales de construcción. “Los ladrillos lunares estarán hechos de polvo”, afirma Aidan Cowley, asesor científico de la ESA y experto en polvo lunar, que explica así sus posibles usos: “Puedes utilizarlo para crear bloques sólidos con los que construir carreteras y plataformas de lanzamiento, o hábitats que protejan a los astronautas de un entorno hostil como el de la Luna”.
¡Descubre cómo el polvo lunar podría convertirse en un recurso útil! Derechos de autor: ESA – Agencia Espacial Europea.
Pero hay un problema: no tenemos suficientes muestras de suelo lunar en la Tierra para probar esta idea. Y volver a la Luna para recoger más sería muy difícil. Los científicos de la ESA creen que podría haber una solución mejor. El polvo lunar es bastante similar al que produjeron hace mucho tiempo los volcanes en nuestro planeta. Hace unos 45 millones de años, se originaron erupciones volcánicas en una región alemana situada cerca de Colonia. Los investigadores han descubierto que el polvo volcánico de esta zona se parece en su composición al de la Luna. Y lo mejor es que hay grandes cantidades de este material disponibles y fáciles de extraer para efectuar los experimentos. Este sustituto del polvo lunar se llama EAC-1, como el Centro Europeo de Astronautas en el que trabajan los científicos, cuyas siglas en inglés son EAC (siglas de European Astronaut Centre) y está situado cerca de esa región.

Hasta ahora los resultados son muy prometedores. Parecen confirmar que los astronautas podrían recoger el polvo ¡y una impresora 3D especial lo convertiría en material de construcción! Esto les permitiría construir casas, laboratorios, talleres y todo lo que necesitasen.
Sin embargo, queda mucho por investigar. El polvo lunar de verdad está constantemente expuesto a la radiación del Sol, que lo carga de electricidad y cambia sus propiedades. El material volcánico EAC-1 no ha sufrido este proceso ya que, al proceder de la Tierra, está protegido por la atmósfera del planeta. Por lo tanto, recoger muestras originales de la Luna sin duda sería útil para comprobar si el polvo real, que ha estado expuesto a la radiación, también puede utilizarse para la construcción.
¿Te gustaría vivir en una base lunar hecha de polvo? ¿Cuáles crees que serían las ventajas? ¿Y los inconvenientes?
Dato curioso: El polvo lunar está compuesto por oxígeno 40%. Si se pudiera liberar, ¡sería una excelente fuente de aire para que respiraran los astronautas!