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Control de la calidad del aire de cara a los JJOO de China

Clean air checks for China’s Olympics
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A pocas semanas del inicio de las Olimpiadas de Pekín, el Gobierno chino se ha empleado a fondo para mejorar la calidad del aire durante los Juegos Olímpicos. Para ayudar en este empeño, una empresa del Reino Unido ha contribuido con un sistema de última generación que supervisa los niveles de polución.

La mala calidad del aire podría suponer un problema para los atletas olímpicos, especialmente para aquellos que compiten en deportes al aire libre, como el ciclismo y el maratón. Dado que la principal fuente de contaminación atmosférica en Pekín son las emisiones de los vehículos, se han introducido importantes restricciones al tráfico de coches entre el 20 de julio y el 20 de septiembre. Con el fin de retirar de la circulación el 50 % (la mitad) de los 3,5 millones de vehículos de la ciudad, los vehículos particulares solo podrán circular en días alternos. Se prohibirá la circulación de los coches con altas emisiones.

En nombre de la Agencia Espacial Europea, la empresa británica CERC ha instalado en Pekín un sistema de alta resolución para la predicción de la calidad del aire que permite a las autoridades chinas controlar el efecto de las restricciones en la calidad del aire al nivel de la calle. Gracias a esta nueva herramienta, la ciudad ha contado con predicciones de contaminación desde el 8 de julio, exactamente un mes antes de la ceremonia inaugural de los Juegos.

Las previsiones para los próximos tres días se publican a diario en la página web de Calidad del Aire de Pekín. www.beijingairquality.cn . Muestran mapas de contaminación que predicen los niveles de dióxido de nitrógeno, ozono, partículas y dióxido de azufre en toda la ciudad. Los usuarios pueden consultar mapas de cada contaminante por separado o el índice de salud global, que combina todos los contaminantes.

En breve se contará también con los datos procedentes de instrumentos europeos a bordo del satélite Envisat de la ESA y la misión AURA de la NASA, con el fin de mejorar todavía más el control de emisiones.