La mayor obra construida en el espacio está a punto de concluir. El 8 de febrero, el transbordador espacial Endeavour despegó del Centro espacial Kennedy, de Florida, llevando a bordo dos avanzados módulos europeos: El Nodo 3 (Tranquility) y Cupola. Después de que el transbordador atraque en la Estación Espacial Internacional (ISS), las dos secciones se acoplarán a la gigantesca estructura orbital. Dicho suministro completará la parte no rusa de la ISS, con más de un tercio de los elementos de la estación presurizada diseñados y construidos en Europa.

El Nodo 3 es el segundo de dos pasadizos comunicados (nodos 2 y 3) que se suministra a la ESA. Ambos han sido construidos por la industria europea, bajo la dirección de Thales Alenia Space de Italia. El Nodo 3 aportará espacio habitable adicional a los astronautas y cabida para el almacenamiento de equipos. Será el núcleo del sistema de supervivencia de la Estación, ya que eliminará dióxido de carbono, generará oxígeno y reciclará el agua. También contiene un cuarto de baño adicional y equipos de gimnasia para la tripulación.

Cupola es la plataforma de observación más grande y compleja que se haya lanzado al espacio. Una vez acoplada al muelle del Nodo 3 orientado a la Tierra, sus siete grandes ventanas ofrecerán una visión sin igual de nuestro planeta y del exterior de la ISS. Esa “ventana al mundo” se utilizará para diversas actividades: manejo del brazo robótico de la Estación, supervisión de las operaciones de acoplamiento del Vehículo Automatizado de Transferencia europeo y de otras naves espaciales, control de los paseos espaciales y observaciones científicas. También se utilizará como zona de descanso: una de las experiencias más agradables para los tripulantes de la Estación es contemplar la Tierra o alzar la mirada hacia las estrellas.