La noche del 10 de noviembre, después de permanecer casi seis meses en el espacio, el astronauta de la ESA Luca Parmitano volverá a casa a bordo de una nave Soyuz en compañía de la astronauta de la NASA Karen Nyberg y el comandante ruso Fyodor Yurchikhin.
Durante el tiempo pasado en la Estación Espacial Internacional, Luca ha llevado a cabo más de 30 experimentos, ha ayudado a atracar tres naves, ha mantenido la sangre fría durante dos paseos espaciales y nos ha entretenido con sus blogs y sus fotos de la Tierra. Pero ha llegado el momento de volver a casa.
El viaje de regreso a través de la atmósfera será corto pero accidentado y finalizará en Kazajistán.
Cuando abandone la estación el próximo domingo, la tripulación pasará de 28 800 km/h de velocidad orbital a cero en un intervalo de tres horas.

En este tiempo, la nave Soyuz se separará en tres partes y dos de ellas, el módulo orbital y el de propulsión, arderán en su caída a la Tierra. El módulo de descenso, con Luca, Karen y Fyodor a bordo, se verá sometido a temperaturas de ¡hasta 1600°C! Esto es porque la fricción con la atmósfera calienta el escudo de protección durante el trayecto.
A 9 km sobre el nivel del mar, se abrirá automáticamente un paracaídas que frenará el descenso de 864 km/h a 324 km/h. Unos momentos antes del aterrizaje se encenderán cuatro motores para suavizar el impacto.
Aunque los asientos de la tripulación cuentan con amortiguadores para atenuar el golpe, el astronauta Andre Kuipers de la ESA comparó el aterrizaje de la Soyuz con “sobrevivir a un pequeño accidente de coche”.
¡Sigue la operación de desatraque y regreso a la Tierra en el blog de Luca y a través de Twitter!