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Un agujero negro se despierta y se come un bocadillo

Black hole wakes up and has a light snack!
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Los astrónomos han observado como un agujero negro se ha despertado de un sueño muy largo y se ha comido un objeto de baja masa, una enana marrón o un planeta gigante, que se acercó demasiado. Algo similar sucederá pronto en el agujero negro del centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Este descubrimiento, realizado en una galaxia situada a 47 millones de años luz de distancia, fue posible gracias al observatorio espacial Integral de la ESA. Los astrónomos estaban estudiando otra galaxia cuando detectaron una brillante erupción de rayos X. “La observación fue totalmente inesperada, procedente de una galaxia que llevaba al menos entre 20 y 30 años inactiva”, afirma Marek Nikolajuk, de la Universidad de Bialystok (Polonia).

Se cree que el agujero negro tiene una masa de alrededor de 300 000 veces la de nuestro Sol. También le gusta jugar con su comida: la forma en que la llamarada apareció y luego se desvaneció muestra que tardó entre 2 a 3 meses en tragarse completamente el objeto.

La observación de esta llamarada en esta galaxia lejana se puede contemplar como un preludio para algo similar que se espera que ocurra en el agujero negro supermasivo del centro de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, posiblemente este mismo año.

Aunque en esta ocasión no hay enanas marrones ni planetas en el menú, se ha detectado que una nube de gas con una masa de varias veces la de la Tierra gira en espiral hacia el agujero negro y se prevé que sea absorbido muy pronto.