ESA Kids

Estrellas fugaces

Different views of a Leonid fireball in 1966
Diferentes imágenes de un bólido de las Leónidas en 1966
Accede a la imagen

Hay varios cientos de cometas que pasan la mayor parte de sus vidas entre los planetas del sistema solar interior y dejan estelas de gas y polvo tras ellos.

Los granos de polvo, del tamaño de un grano de arena, a veces se estrellan contra la fina capa de aire que rodea la Tierra, llamada atmósfera, donde se calientan muy rápidamente. A medida que los granos de polvo se queman, dejan estelas brillantes de luz en el cielo nocturno. Estas estelas se denominan meteoros y, a menudo, se les conoce coloquialmente como ‘estrellas fugaces’ o ‘estrellas caídas’.

En una noche despejada, si miras al cielo lo suficiente, verás una de estas estrellas fugaces. En ciertas épocas del año, la Tierra cruza la estela de un cometa y, entonces, la cantidad de estrellas fugaces aumenta hasta quizás cien por hora.

En muy contadas ocasiones, las lluvias de meteoritos han iluminado todo el cielo. ¡Los que vieron la lluvia Leonid en 1966 quedaron asombradas al ver 40 estrellas fugaces por segundo!