La fascinación por el espacio es un elemento central en la película de Universal Pictures Gru, mi villano favorito, disponible en Blu-ray y DVD en 21 de febrero. En la película, Gru aspira a convertirse en astronauta, y su sueño es embarcarse en una misión espacial para robar la Luna. Nos gustaría presentaros a alguien que realmente ha traspasado los límites de nuestro planeta: el astronauta Umberto Guidoni habla con Esa Kids sobre su experiencia en el espacio.
“Ser astronauta era un sueño que tenía desde niño. De pequeño tenía libros de astronomía e incluso un pequeño telescopio con el que observaba el cielo. Me encantaba leer novelas de ciencia ficción y alimentaba una gran pasión por las estrellas. La primera misión a la Luna, en 1969, me hizo darme cuenta de que el sueño de viajar al espacio era posible. Al principio, solo Estados Unidos y Rusia organizaban viajes espaciales, pero después de convertirme en astrofísico, por fin se presentó la oportunidad.

Los años anteriores a la misión fueron una larga fase de preparación, durante la cual fue como volver a la escuela. Al final de este período hubo un nuevo año de entrenamiento, que precedió al momento tan esperado de subir a una nave espacial. La emoción mayor fue durante el lanzamiento: con cada segundo, te das cuenta que todo para lo que te haz preparado, ¡está a punto de suceder! Pero también hay otros momentos memorables: la primera vez que ves el universo con tus propios ojos, o la sensación de estar en gravedad cero.
En una nave espacial, la cosa más extraña es la ausencia de peso. Es algo que sólo puedes vivir cuando lo experimentas tu mismo. Si se te pierde algo, el primer instinto es buscar en el suelo. En el espacio esta regla no se aplica, ya que el objeto puede estar en cualquier lugar y, a menudo se mueve mucho. Debido a esto, un astronauta debe ser siempre muy cuidadoso y ordenado, sobre todo con objetos pequeños, como gafas o un reloj.

Lo más llamativo cuando estás en el espacio es la vista de la Tierra. Al contemplar el universo, la Tierra es, básicamente, lo que acaba llamando nuestra atención. Es el único objeto lleno de color y movimiento que se ve cuando estás en el espacio. Desde la nave espacial se pueden apreciar una serie de detalles sorprendentes, como montañas y océanos. Uno queda maravillado ante todo lo que puede observar a simple vista, pero también impresionado por la visión de nuestro frágil planeta, un cuerpo completamente aislado y en torno al cual parece reinar la oscuridad. Además, desde el espacio se tiene una visión clara de sus heridas: la deforestación, los incendios, la contaminación. No es difícil distinguir las nubes del smog, y nos damos cuenta de lo enferma que está realmente la Tierra”.”
Umberto Guidoni ha escrito un libro dedicado a todos los niños que sueñan con ser astronautas. Se titula Astrolibro del Universo y se ha publicado recientemente en Italia.