Millones de personas de todo el mundo se someten a cirugía con láser para corregir la vista, pero ¿sabías que este tipo de intervención solo es posible gracias a tecnología desarrollada para su uso en el espacio?
Si miras a un punto fijo mientra agitas la cabeza arriba y abajo o de un lado a otro, observarás que sigues viendo el punto con claridad a pesar del movimiento. La mayor parte de las especies de la Tierra poseen esta capacidad, desde la época de los dinosaurios hasta el presente. Es un don de la naturaleza que disfrutamos sin darnos cuenta.
Se debe a que el cerebro recibe constantemente mensajes procedentes del oído interno. Esos mensajes nos indican la dirección y nos ayudan a conservar el equilibrio y mantener la visión estable. Y esto es posible gracias a la gravedad, que siempre nos indica dónde está el suelo.
Entonces, ¿cómo se las arreglan los astronautas en el espacio, donde no existe gravedad? ¿Cómo pueden mantener la vista fija ante el ordenador mientras flotan en la Estación Espacial Internacional?

Para investigar este fenómeno, los investigadores crearon un instrumento especial que permite medir los movimientos oculares de los astronautas sin entorpecerles. El instrumento se denomina ’dispositivo de seguimiento ocular’. Se trata, básicamente, de un casco con una cámara que toma imágenes de los ojos de los astronautas y registra hacia dónde miran.
En la Tierra, ese mismo dispositivo ha proporcionado a los médicos una forma de realizar delicadas cirugías con láser que han mejorado la vida de millones de personas.
Dato curioso: La tecnología espacial ha influido en nuestra vida cotidiana de muchísimas formas. Algunas son importantes, como la capacidad de enviar información por todo el mundo en cuestión de segundos y la creación de prótesis. Otras son más sencillas, como las cómodas plantillas para nuestros zapatos y los colchones de espuma viscoelástica.