¡El satélite Sentinel-3B de la ESA ha enviado sus primeras fotos del planeta Tierra! Las impresionantes imágenes muestran una puesta de sol sobre la Antártida, el hielo marino del Ártico y una fantástica vista del norte de Europa.
Los sistemas del Sentinel-3B se están sometiendo a minuciosas pruebas. Derechos de autor: ESA/ATG medialab.
Las imágenes se han tomado con el instrumento de color para el océano y la tierra del satélite, que se utilizará para realizar un seguimiento de la vida marina, la contaminación de nuestros océanos y el estado de la vegetación terrestre. Estas primeras imágenes demuestran que el Sentinel-3B funciona correctamente. Durante los próximos cinco meses, los científicos de la ESA someterán a pruebas exhaustivas el resto de instrumentos, comprobando que todo esté en perfectas condiciones antes de que la misión pueda comenzar propiamente dicha.

El Sentinel-3B se une a su gemelo, el Sentinel-3A, en órbita alrededor de la Tierra. Trabajando conjuntamente, los dos satélites vigilarán los océanos de nuestro planeta, midiendo la temperatura, el color y la altura de la superficie del mar, así como el espesor del hielo marino. Estas mediciones pueden utilizarse para supervisar los cambios en el clima de la Tierra y vigilar la contaminación. Cuando se encuentren sobre tierra firme, los satélites detectarán incendios forestales, cartografiarán el uso del suelo, comprobarán el estado de la vegetación y medirán el nivel de los ríos y lagos.

El Sentinel-3B es el séptimo satélite Sentinel lanzado para la misión Copernicus de la ESA. Se trata del programa de observación de la Tierra de la Unión Europea, cuyo objetivo es estudiar nuestro planeta y su medio ambiente en beneficio de todos los ciudadanos europeos. Los distintos satélites Sentinel tienen especialidades diferentes, como el 3B, que se centra en los océanos. ¡Todos ellos, trabajando juntos, nos ayudan a velar por nuestro hogar, el planeta Tierra!
Imagina que pudieras decidir dónde captará el Sentinel-3B sus imágenes de prueba. ¿Qué elegirías?
Dato curioso: El instrumento de análisis del color del océano y la tierra del Sentinel-3B, utilizado para tomar estas primeras fotos, es capaz de observar extensiones de la Tierra de hasta 1.270 km de ancho.