La Luna ha dado vueltas alrededor de la Tierra por más de cuatro mil millones de años, pero... ¿de dónde vino? Algunos científicos han pensado que fue atraída por la fuerza de gravedad de Tierra cuando se acercó demasiado a ella. Otros, que una vez fue parte de nuestro planeta.
Hoy en día, la mayoría de los científicos creen que es ‘la hija de la Tierra’. Nació cuando un planeta errante chocó contra la joven Tierra. Se lanzaron al espacio enormes cantidades de material, que con el tiempo se agruparon para formar la Luna. Esta teoría del ‘gran impacto’ explicaría por qué las rocas de la Luna son muy similares a las de la Tierra.
A diferencia de la Tierra, la Luna parece no tener actividad en su interior. En el presente no existen erupciones volcánicas y los seísmos lunares son muy débiles. En su centro hay un pequeño y sólido núcleo de hierro y, como no posee campo magnético, los exploradores no podrían usar brújulas para orientarse.