Hasta tres veces al año, la brillante superficie de la Luna llena adquiere poco a poco un color naranja oscuro. A esto se le llama eclipse lunar. Se produce cuando la Luna se encuentra exactamente en el lado opuesto de la Tierra al Sol. Entonces, la Luna atraviesa la sombra de la Tierra. Sin embargo, parte de la luz solar consigue atravesar la atmósfera terrestre y llegar a la Luna, lo que le da un color anaranjado.
Los eclipses lunares duran varias horas. A veces, toda la luna llena se adentra en la sombra de la Tierra. Otras veces, parece como si un monstruo le hubiera dado un mordisco a la luna. Esto es un eclipse parcial.
Los eclipses lunares se pueden ver siempre que en el cielo haya luna llena. Se pueden observar sin peligro con unos binoculares o con un telescopio.