¿Qué tal pasarse ocho semanas en la cama? ESA busca 24 mujeres dispuestas a no hacer otra cosa.
Las voluntarias deben tener entre 25 y 40 años de edad, no ser fumadoras y disfrutar de buena salud. También deben estar dispuestas a permanecer en la cama en todo momento.
Se distribuirán en habitaciones de dos personas y todas dispondrán de televisión, un portátil con acceso a Internet y un teléfono. Las comidas se servirán junto a la cama, y se ducharán en camas especiales recubiertas de plástico.
Las mujeres escogidas pueden aprovechar la oportunidad para ponerse al día con sus lecturas, aprender un idioma o simplemente relajarse.
Sin embargo, el estudio de la WISE (Women International Space Simulation for Exploration, Simulación Internacional de Mujeres para la Exploración Espacial), tiene un lado serio. Las voluntarias serán supervisadas estrechamente para conocer mejor los efectos en el cuerpo de los largos periodos de reposo en cama.
Estar tendido con la cabeza hacia abajo durante varios meses provoca pérdida ósea y muscular, además de cambios en la presión sanguínea y el ritmo cardíaco. Es el tipo de cambios que experimentan los astronautas en los vuelos espaciales prolongados.
En el estudio WISE también participan agencias espaciales de Francia, Canadá y Estados Unidos. Se llevará a cabo en el Institute for Space Medicine and Physiology de Toulouse, Francia, a partir de finales de febrero de 2005.